martes, 26 de abril de 2011

Perú 21 (2011) El valle de las orquídeas


Oncidium nebulosum. Foto César Aguilar
Cuando llegué a esta zona del Alto Mayo a penas sabía nada de orquídeas pero todo el mundo hablaba de ellas. En Moyobamba se celebra cada año un festival sobre orquídeas bastante conocido a nivel regional, hay varios orquidiarios en la localidad y a la entrada puedes ver una gran reproducción de una orquídea dándote la bienvenida. Luego me enteré que el 50 por ciento de las especies descubiertas en Perú están en el Alto Mayo, de ahí que esta zona ha recibido el nombre de “El Valle de la Orquídeas”. Dicen que la familia de las orquídeas tiene el mayor número de especies del reino vegetal , actualmente más de 25.000 especies descritas, aunque aún quedan muchas por descubrir. Perú se estima que puede albergar más de 4.000 especies. Toda esta barbaridad botánica y el hecho de que sean plantas tan atractivas, ha generado un enorme interés de aficionados en todo el mundo que favorece un comercio nacional e internacional de ejemplares bastante importante.

Perú 20 (2011) Highway to birding

Ctra. Marginal en el Alto Mayo. Foto: C. Aguilar
Otra de las actividades con l0s guardasparques en el Alto Mayo ha sido identificar aves y dejar una lista de lo que puede verse por los alrededores. Esta zona es muy interesante para birwatchers y de hecho tiene fama un área de conservación privada en la zona de amortiguación del bosque llamada Abra Patricia. Ahora con la creación del centro de visitante piensan también financiar el espacio natural alojando a este tipo de observadores en él y llevándolos a ver aves. Están pensando acondicionar algunos senderos por el bosque para este fin ya que ahora si no se va a alguna chacra no hay caminos. Es más, rara vez los guardaparques salen con machete al campo por no abrir nuevos senderos que puedan ser utilizados luego para sacar madera ilegal o para cazar de manera furtiva.


lunes, 25 de abril de 2011

Perú 19 (2011) Lontra longicaudis, vini, vidi, vinci

Quebrada Covachi, habitat de nutria. C. Aguilar
En la entrada anterior comenté que encontramos en el barro de las quebradas huellas de siete mamíferos, pero solo enumeré seis, la última de las especies me la he guardado para esta entrada. Se trata de la nutria, pero no de aquella que aparece en los documentales sobre el Amazonas y que es diurna, social y creo que fácil de ver en los espacios naturales protegidos. La nutria de la que hablo es una muy parecida a nuestra Lutra lutra europea, hasta el punto de que en un comienzo se describió dentro de ese género, aunque más tarde se redefinió y se llamó Lontra longicaudis. Es de hábitos más nocturnos y dicen que territorial, aunque a veces se la ve en parejas durante la época de reproducción.


domingo, 24 de abril de 2011

Perú 18 (2011) Recorriendo el bosque de protección

Quebrada Covachi. Foto: C. Aguilar
La semana que estuve en el Alto Mayo recorrimos todo lo que estaba en nuestro radio de acción a pie, ya que no teníamos transporte. Bueno la verdad es que tuvieron una moto pero se la quemaron los colonos y no fue lo único que les han quemado. Hace algún tiempo rociaron con gasolina otro campamento de madera que tenían, el detalle es que fue con ellos durmiendo dentro. Afortunadamente los encapuchados tuvieron la “sensibilidad” de dejarles salir de allí antes de prenderlo y al menos estaban ya lejos cuando estalló la bombona de butano de la cocina. Esta y otras historias me contaban estos mozos por la noche a la luz de las velas después de la cena. Dura la vida de los guardaparques con colonos así.


Perú 17 (2011) Formando guardaparques en el Alto Mayo

Bosque de Protección Alto Mayo. César Aguilar
Una de las oportunidades de estar en La Esperanza son los contactos que se adquieren con otras instituciones y asociaciones de conservación, así que preguntando a los de NPC por posibles actividades para hacer en mi estancia me propusieron una que cogí al vuelo. Cerca de aquí está el Bosque de Protección Alto Mayo un bosque nublado bastante bien conservado por el que ya pasé cuando viene desde Juanjui. Entonces me dejó con la boca abierta y la nariz pegada a la ventanilla de la furgoneta que me llevaba a La Esperanza con la que atravesamos el puerto que cruza estos bosques de neblina.


sábado, 23 de abril de 2011

Perú 16 (2011) Kuélap, una fortaleza entre las nubes

Murallas de Kuélap. Foto César Aguilar
Si anteriormente en este blog hice una entrada del viaje al Perú de año pasado titulada “Machu Pichu y los 40 ladrones” , la sensación de estas otras ruinas ha sido diametralmente opuesta. Para empezar diré que Machu Pichu y Kuélap no son comparables, cada una tiene sus encantos así que no es cuestión de tenerse que decidir por una de ellas. En Machu Pichu el entorno es realmente espectacular y la arquitectura inca con su ensamblaje perfecto de sillares atrae a primera vista. Sin embargo ya comenté entonces que lo que se ha montado alrededor con malos servicios, malos guías y encima precios exorbitados para el país me echó para atrás. Allí el número de visitantes llega a alcanzar casi los 3000 diarios y así no hay calidad posible y sí mucha chapuza. Por el contrario estas ruinas de Kuélap no llaman tanto a primera vista pero para mí son realmente impresionantes. Las visité en una escapada de fin de semana desde La Esperanza a Chachapoyas.



Perú 15 (2011) No todo el monte es orégano


Frutos de un higuerón (Ficus sp.). Foto: C. Aguilar
Identificar especies de árboles en los trópicos me parece bastante complicado ya que, a diferencia de las zonas templadas, aquí no hay una especie dominante por tipo de bosque. Son muchas especies y a primera vista todas te parecen bastante iguales. Además cuando preguntas por los nombres comunes casi que te lían mucho más pues, al igual que ocurre con los animales, dan nombres importados del español a especies que nada tienen que ver con lo que tú conoces. Así, un “romerillo” nada tiene que ver con nuestro romero mediterráneo (Rosmarinum officinalis), ni  un “naranjillo” tampoco es un árbol que produzca cítricos. Quizá por ello presté poca atención al nombre de “higuerones” con que se refería la gente de la zona a un montón de esos árboles grandes y sobresalientes que ves destacando en el dosel arbóreo del bosque.

martes, 19 de abril de 2011

Perú 14 (2011) Mamíferos bajos los focos


Luna llena sobre el bosque. Foto: César Aguilar
Una de las tareas para desarrollar cuando hemos estado en La Esperanza es ir a buscar monos nocturnos andinos, Aotus miconax. Esta especie de primate también es endémica de la zona y puede vivir en hábitat degradados. A 10 minutos a pie de la población hay dos fragmentos de bosque pequeños que albergan un grupo cada uno. En febrero terminaron un estudio bastante intensivo de uno de los grupos así que están algo acostumbrados al trasiego de gente debajo de ellos. Yo he visto ambos grupos en diferentes noches pero son bastante pequeños y están bastante arriba, así que les he tomado malas fotos. Sin embargo hay una forma mejor de verlos bien y es esperarlos cuando salen de los nidos que utilizan durante el día. Del grupo conocido tenían localizados dos nidos de ese tipo, pero los días que estuvimos aguardándolos no salieron de allí así deben tener algún otro más que estaban utilizando en ese momento.

domingo, 17 de abril de 2011

Perú 13 (2011) La catarata Gocta

Los dos saltos de Gocta. Foto: César Aguilar
El paisaje del valle del río Utcubamba, un afluente del río Marañón, cambia un poco de lo que viene siendo el paisaje de la zona de La Esperanza. Al menos en el fondo del valle ya que por aquí se interna, entre los bosques de neblina, otro tipo de hábitat que llaman bosque seco ecuatorial. Este valle se recorre entre las localidades de Pedro Ruiz y Chachapoyas y en él llama la atención la presencia de unos cactus estrechos y altos en el fondo de la garganta. A medio camino de este recorrido se encuentra el acceso a la población de Cocachimba desde donde se inicia la caminata a la cascada Gocta. Por todo el entorno se ven numerosos saltos de agua, dicen que más de veinte pero de ellos este de Gocta es uno de los más espectaculares y el que salva un desnivel de mayor tamaño, algo mas de 700 metros en solo dos saltos.

Perú 12 (2011) El colibrí cola espátula


Con más voluntarios de NPC, Josie, Jessica y Karla.
Algunos de los días libres en La Esperanza hemos aprovechado los voluntarios para hacer algo de turismo por la zona. A unas horas de aquí se encuentra la localidad de Chachapoyas desde donde se visitan un buen número de yacimientos arqueológicos y uno de los mayores saltos de agua de la zona, la catarata Gocta. Como no teníamos más que dos días solo hemos podido visitar este último lugar, pero de camino hemos podido hacer una parada en una finca donde pueden verse un buen número de colibríes, entre ellos el colibrí cola de espátula o colibrí maravilloso (Loddigesia mirabilis). La finca se encuentra en la localidad de Pomacochas y pertenece a una asociación llamada ECOAN (Asociación Ecosistemas Andinos). El motivo de su creación fue favorecer a ese colibrí endémico presente en solo un valle del Perú, el Utcubamba. Sucede además que es uno de los colibríes más espectaculares que existen, así que el atractivo de la especie está garantizado.

lunes, 11 de abril de 2011

Perú 11 (2011) Arqueología selvática


Sima con enterramientos y cerámicas. C. Aguilar
Una de las cosas que más me ha sorprendido de esta zona de selvas altas ha sido encontrar restos arqueológicos en un buen número de los sitios que hemos parado. En general en Perú das una patada y encuentras un yacimiento, ya que ha habido muchas culturas precolombinas no solo los incas como suele pensarse. Sin embargo, de ahí a que yo mismo los fuera a encontrar ahí ocultos entre la vegetación selvática ha sido realmente alucinante. Las montañas que estamos recorriendo tienen una zona que es pura caliza con un desarrollo kárstico impresionante, pero todo recubierto de exuberante vegetación. Como nos ha llovido a diario nos hemos visto obligado muchas veces a guarecernos de la lluvia en abrigos de roca y en cuevas hasta que pasaran los aguaceros. En esos ratos me he puesto a buscar por ahí a ver que podía encontrar y también hablando con los guías me han indicado otros sitios en los que ellos han encontrado restos.

Perú 10 (2011) Otros habitantes del bosque nublado

Huellas sin identificar ¿mustélido?. Foto: C. Aguilar
La zona que estamos andando es territorio del oso de anteojos (Tremarctos ornatos), el único úrsido presente en Sudamérica. Verlo es poco menos que imposible a no ser que tengas un golpe de suerte, aunque ver sus huellas parece posible. Cuando pregunté a uno de los guías por el bicho me dijo que sí, que la última vez que estuvieron en el bosque con unos voluntarios vieron sus huellas. A partir de ahí cogí una “torticulis” en el cuello de la que creo que tardaré en recuperarme, ya que no paraba de mirar al suelo buscando huellas en el barro arcilloso de las quebradas. Pero en lo que no caí es que hasta ver huellas es difícil aquí, ya que como llueve todos los días se borran a diario. Eso sí, por la misma razón aquello que encuentras es siempre bastante reciente. Los caminos que recorrimos estaban llenos de huellas de las vacas que pastan en los claros abiertos en el bosque y de los mulos que utilizan para desplazar las cargas.

miércoles, 6 de abril de 2011

Perú 9 (2011) Algunas aves del bosque nublado

Quetzal Pharomachrus auriceps Foto: César Aguilar
Estas selvas altas son mucho más amables de andar que las que recorrimos en Juanjui. Aunque los desniveles son fuertes y en esta época la lluvia es frecuente, hay dos detalles que hacen soportables estos inconvenientes. El primero es que apenas hay mosquitos y el segundo es que la temperatura es agradable, aquí ya no te pegas las sudadas que nos dimos en Pucunucho. Tampoco se ven tantas hormigas y no recuerdo haber visto en estos días ninguna Isula por ejemplo. En este sentido el medio es más “habitable” y saludable. Para aves la zona es además muy interesante pues hay muchas especies con distribuciones muy restringidas a este tipo de bosques y mucho endemismo. El medio es difícil para verlas pero las caminatas por distintos sectores con paradas cada poco para hacer escuchas a los monos, favorece dar con distintas especies.
 

domingo, 3 de abril de 2011

Perú 8 (2011) El mono choro de cola amarilla

Selvas altas a varias horas de La Esperanza.C. Aguilar
En 1802, Alexander von Humboldt encontró cerca de la localidad peruana de Chiclayo la piel de un primate desconocido para la ciencia y lo llamó mono coliamarillo. La especie no volvió a reaparecer hasta 1925-26 pero nuevamente eran ejemplares muertos. No fue hasta 1974 que fueron encontrados vivos monos choros de cola amarilla (Oreonax flavicauda). Los pocos conocimientos de la biología de la especie y la rápida desaparición del hábitat que ocupa este endemismo de las selvas altas de norte del Perú, motivaron la creación de NPC que ha tomado al primate como especie bandera para trabajar en la zona. El bosque al que nos desplazamos para ver a estos monos está a tres horas a pie de La Esperanza en unas selvas altas medio conservadas aún, pero con presencia humana creciente. Es por ello que podemos ver algunas chacras y desmontes para ganadería entre extensas superficies forestales. He partido para allí un par de veces, una fue para 5 días y otra para 4 con guías de la zona y otros voluntarios que están por aquí, Jessica y Karla, veterinaria y biologa peruanas respectivamente. Para llevar las cargas nos han acompañado uno o dos mulos.

sábado, 2 de abril de 2011

Perú 7 (2011) Los bosques de La Esperanza


Paisaje en torno de La Esperanza. Foto: C. Aguilar
Tras un tiempo en Juanjui y centrando el trabajo sobre la pequeña área de Pucunucho, por fin he llegado al sitio donde está ubicada la asociación NPC. La localidad se llama La Esperanza y está ya en el departamento de Amazonas. Para llegar allí he pasado por la localidad de Rioja que es el centro administrativo del distrito de San Martín donde he estado durante este tiempo de atrás. Al ver el cartel de “Bienvenidos a Rioja” buenas ganas me han dado de parar y sacarme una foto pero íbamos en una furgoneta con más gente y no era cuestión. Los carnavales que han sido estos días me dicen que tienen mucha fama y que duran más de una semana pasándose el testigo del cachondeo por los diferentes barrios. Lástima que no dé tiempo a todo lo que uno quiere, porque habría estado bien disfrutarlos con estos riojanos. Después de pasar Rioja el paisaje se vuelve montañoso y entramos en los bosques nublados del Parque Nacional del Alto Mayo una muestra de las selvas altas mejor conservadas de la zona.



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